lunes, 19 de febrero de 2018

Eres música

Eres mi melodía,
mi ritmo,
mi cantante.
Eres la persona que endulza mi vida,
que me hace disfrutarla.

No eres cárcel,
no eres retención.
Eres dador de alas,
el impulsor para que salte y las use.

Eres el ritmo de mis pasos,
el azúcar del café,
la tirita que alivia la rozadura,
el aprobado cuando temes lo peor.

Eres el océano en calma,
la playa al atardecer en abril,
el día libre del trabajo,
eres el alma en paz.

Eres los acordes perfectos,
eres la música de fondo,
la banda sonora de mi vida,
la música que amansa a las fieras.
Porque eres música, y la música calma.
Y la música es vida.



jueves, 15 de febrero de 2018

El del adiós

Ha pasado tanto tiempo que creo que las heridas han cicatrizado, pero es muy incierto a la vez, pues siento que si me echas sal, aunque la herida esté cerrada, me va a escocer. Y lo sé, lo sé porque me escuece.

Pensé que no era un sentimiento bueno, que lo que quería era venganza, pero, ¿cómo podía ser de esas personas que le desean el mal a quien han querido? Sería ir en contra de mis principios.

Y, ahora, intento autoconvencerme de que no te deseo el mal, aunque quisiera que hubieras sentido lo que a mi me hiciste sentir. Sé que no merece la pena, que es mejor seguir por mi camino y que cada vez que intentes aparecer, echarte del mismo.

Lo peor de todo esto, es no saber qué era ese sentimiento hasta hace apenas una semana. Es sentir que por tenerlo iba a hacerle daño a otra persona, pues no sabía lo que era. Era extraño, me sentía perdida, y es un camino que no es fácil, pero lo estoy recorriendo y, te aseguro, que a ese no volverás a entrar.

Esto no es un adiós, no soy yo la que lo ha dicho, tú lo decidiste. Sigue con tu camino, yo recorro ya el mío con otra persona.

domingo, 28 de enero de 2018

A ti, siempre

La lluvia limpia, sana, purifica y sacia.

La lluvia, cuando es de la buena,
puede hacer que todo cambie en cuestión de segundos.
A mi me reconforta la lluvia,
produce en mi un efecto de purificación.

Y la lluvia no solo es externa,
podemos tener tormentas internas, e, incluso,
crear un mar a partir de las lágrimas,
nuestras pequeñas gotas de agua, de lluvia, de paz.

Porque llorar también nos limpia, nos sana, nos purifica y nos sacia.



Anima eius requiescat in pace in aeternum.

lunes, 8 de enero de 2018

Una bazofia exigida

Posiblemente debería escribir más, aunque lo más seguro es que todo lo que en ese momento saliera de mi pensamiento pasando por mis manos hasta pulsar todas y cada una de las teclas del teclado, sería pura basura. Algo desechable y mal hecho. Algo que realmente no ha salido de mi involuntariamente.

Con esa misma frustración, se nos obliga y obligamos a hacer otras tantísimas cosas. Se nos exige demasiado, y nos exigimos demasiado, y, para colmo, cuando consiguen hacernos creer que en verdad podemos hacerlo y que debemos hacerlo, consideramos que los demás también harán lo mismo porque es lo mínimo. Estúpidos exigentes y estúpidos exigidos.

Y, ¡qué ironía! Hace cuatro días que escribí esto mismo, y aquí estoy, sigo siendo exigida, posiblemente en estos momentos más que en otros, porque todos sabemos cómo es enero para un universitario.

Y aquí estoy, como si no tuviera suficiente por las cosas externas, exigiéndome escribir, publicar algo, y mirad la bazofia que he creado. Bazofia exigente.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Recuento

Que lo normal ahora es pensar en lo acaecido este último año, y que cuando empiece el siguiente, decir "desde hace un año no hago esto".

Somos ilusos. Ilusos porque creemos que todo lo malo que hemos contado en este año se nos acabará el 31 a las 00:00h, que sonará un teléfono, que alguien aparecerá, que misteriosamente saldrán 3 millones de euros de debajo de la alfombra.

Somos incoherentes. No nos atrevemos, decimos que nos vamos a comer el mundo y luego necesitamos un momento concreto para empezar a hacer algo nuevo. No. ¡Basta! ¿Qué es eso de los propósitos de año nuevo? ¿Sabéis por qué no funcionan? Porque esperáis a ver si milagrosamente por cambiar de año, cambia vuestra vida. No necesitáis un momento concreto para empezar un gran cambio. Hoy, 28 de diciembre de 2017, es un día perfecto para romper con todo, para hacer el cambio que quieres, para comenzar a luchar por tu "propósito" de dentro de tres días. El momento es ahora.

Somos inocentes. Nos dan de palos posiblemente unas 150 veces en 365 días, y creemos que si apartamos a esas personas de nuestras vidas, no nos volverán a dar. Y es que no, que la vida no es eso, que la vida para poder vivirla, se necesita primero haber sentido el dolor, ser conscientes de que es eso, etapas con personas que llegan, cogen lo que necesitan (aportan algo aunque depende de la persona) y se van.

Somos cobardes. Intentamos ocultar la realidad basada en un calendario con más antigüedad de la que muchos conocen, y con más cambios de lo que uno podría imaginar. Nos falta valor, valor para hablar, valor para hacer, y muchas veces, valor para poder escapar de muchas cosas que nos matan por dentro.

2018, si realmente pedirte algo sirve, quiero valor, que me infundas valor en mi pecho, y lo quiero ya, no quiero otro falso propósito.